¿Pueden las candidaturas de confluencia tener grupo parlamentario propio?

De nuevo, a inicios de legislatura, hay debate sobre quién puede y quién no puede formar grupo parlamentario. En el post de la legislatura pasada ya explicaba por qué es tan importante tener grupo propio: da dinero, da visibilidad (por ejemplo, en los debates hay un turno de palabra por grupo parlamentario), da poder.

Este año, el problema que nos encontramos es si, de manera independiente a Podemos [y a IU, deberíamos añadir] pueden crearse tres grupos parlamentarios para cada una de las confluencias en Galicia –En Marea (Podemos-En Marea-Anova-EU)-, Cataluña. –En Comú Podem (Podem Catalunya, Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa, Equo y Barcelona en Comú)– y Comunidad Valenciana –Compromís-Podemos-És el moment-.

La clave es el artículo 23.2 del Reglamento del Congreso de los Diputados (RCD) vigente, que se introdujo en el Reglamento del Congreso de 1982 y, precisamente, obligó al PSOE a integrar en un único grupo parlamentario los tres que tenía durante la legislatura 1979-1982 (uno “general”, uno vasco y otro catalán).

El 23.2 RCD comienza diciendo que “[e]n ningún caso pueden constituir Grupo Parlamentario separado Diputados que pertenezcan a un mismo partido”. ¿Esto significa, por ejemplo, que diputados que pertenezcan a Podemos o a Izquierda Unida y se hayan presentado en alguna de las candidaturas de confluencia tendrían que formar parte del grupo parlamentario de Podemos o de IU-UP [que realmente se quedará en el grupo mixto]?

Si interpretamos que este artículo se aplica a los componentes individuales de cada coalición electoral, el resultado sería obligar a dividir la coalición, algo que creo que no tiene mucho sentido (restaría a la coalición electoral cualquier efecto una vez constituido el Parlamento). Por tanto, donde el 23.2 RCD dice “mismo partido” debemos entender incluida la expresión “misma coalición” (o cualquier otra forma de concurrir a las elecciones). Por tanto, es la coalición la que no podría dividirse (sus diputados “[no] pueden constituir Grupo Parlamento separado”). En principio, los diputados de En Marea, en Comú Podem y de Compromís-Podemos-És el moment tiemen que quedarse juntitos.

Como ha dicho el Tribunal Constitucional (STC 64/2002), “Esta prohibición se introdujo en el año 1982, durante las discusiones del Proyecto de Reforma del Reglamento Provisional, con el propósito claro y definido de evitar que un mismo partido se fraccionase en la Cámara en varios Grupos Parlamentarios” -como hizo el PSOE hasta 1982-. El caso que enfrentamos ahora en 2015 no es comparable, porque las candidaturas de convergencia no son Podemos.

Pero el 23.2 RCD continúa diciendo: “Tampoco podrán formar Grupo Parlamentario separado los Diputados que, al tiempo de las elecciones, pertenecieran a formaciones políticas que no se hayan enfrentado ante el electorado”.

Y, claro, a ver cómo interpretamos esto.

Las candidaturas de confluencia incluyen partidos políticos que sí se han enfrentado ante el electorado. IU y Podemos son un ejemplo. Si interpretamos que basta haberse enfrentado en alguna circunscripción electoral, se cumple el requisito para formar grupo parlamentario separado.

Podemos interpretar que no pueden formar grupo parlamentario separado aquellos diputados que no se han enfrentado porque no han competido en la provincia [que es la circunscripción electoral] por la que han sido elegidos. Pero claro, técnicamente, PNV, ERC y Coalición Canaria -por ejemplo- no se han enfrentado ante el electorado. No han tenido que competir entre sí por el voto. Y a nadie se le ocurre considerar que estos tres partidos están obligados a formar un único grupo parlamentario.

Volvamos a la STC 64/2002 entonces, que nos dice: “Esta prohibición está pensada para el caso de diversas fuerzas políticas que hubieran presentado en coalición una sola candidatura o para el caso de miembros de una determinada fuerza política que, a falta de lista propia, se hubieran presentado en las listas de otro partido”. Es decir: esta prohibición está pensada para impedir que, por ejemplo, los diversos partidos que forman cada candidatura de unidad formen parte de grupos parlamentarios diferentes: o se van todos a un mismo grupo parlamentario (probablemente el de Podemos, o eso pretende la mayoría del Congreso) o, si entendemos que es posible, se quedan todos juntos en un único grupo parlamentario (bueno, en tres, realmente: los tres grupos territoriales que se pretenden crear).

Y eso no es incompatible con la interpretación de la norma que realiza el TC y recoge os en el párrafo anterior: lo que prohíbe la segunda parte del 23.2 RCD es que una candidatura de confluencia se escinda en grupos parlamentarios diferentes. Del mismo modo que (en el primer inciso del 23.2 RCD) se prohíbe que un único partido forme grupos parlamentarios diferentes.

Se podría decir que si todos los de Podemos deben estar juntos y todos los diputados de las candidaturas tienen que estar juntos, los 69 diputados de Podemos + candidaturas de confluencia deben estar juntos. Pero dice también la STC 64/2002 que “el único supuesto que la mencionada norma ha querido prohibir es el de la fragmentación de un partido político en distintos Grupos Parlamentarios, constituidos todos ellos por Diputados de un mismo partido“. Esto no significa, ojo, que no pueda haber diputados de un mismo partido en diversos grupos parlamentarios: “Que un Diputado pueda integrarse en un Grupo Parlamentario constituido con Diputados elegidos en listas de otro u otros partidos distintos de aquel en cuya lista él hubiera sido elegido es algo que está expresamente admitido por los arts. 23.1 y 27.1 RCD”, siempre según la STC 64/2002. Lo que se prohíbe, en conclusión, es que un grupo homogéneo se divida en varios que lo sigan siendo, para obtener de manera artificiosa más recursos, visibilidad y poder. Pero Podemos y las candidaturas de confluencia no son, ni mucho menos, entes homogéneos.

Si has llegado hasta aquí y has entendido algo, enhorabuena. De todas formas, no te preocupes: la Mesa del Congreso, como siempre ha pasado, interpretará el Reglamento como le dé la gana.


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2 pensamientos en “¿Pueden las candidaturas de confluencia tener grupo parlamentario propio?

  1. Yovi

    Hombre, como poco, la mesa tendrá que ceñirse a la interpretación del TC. Por otro lado, lo bueno del Derecho es que las horas que pasas reflexionando sobre alguna cuestión son directamente proporcionales a la cantidad de dudas que se te plantean.

    Pues nada, tocará esperar a que la mesa nos ilumine sobre este asunto.

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    1. Rafael Sanz Autor de la entrada

      Y si la mesa no se sigue la interpretación del TC (que, por otro lado, no es absolutamente clara), habrá que recurrir al TC… un órgano veloz y nada partidista. ¡Con suerte resuelve antes de que acabe la leguslatura!

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