El IVA sobre los productos de primera necesidad

Cada vez que amenazan con subir el IVA de los productos básicos, y lo hacen periódicamente, yo me acuerdo del FMI y de Bolivia. La reforma tributaria boliviana de 1986 y las modificaciones que la siguieron se hicieron bajo los auspicios del Fondo y uno de sus elementos más importantes era un IVA a un tipo único del 10%. Tal y como cuentan en este artículo (“The IMF’s regressive secret”), la sucesión de reformas acabó por crear un sistema tributario regresivo, donde el 20% más pobre pagaba ONCE puntos porcentuales más que el 20% más rico:

“the single rated VAT, which applies to all economic groups of the population equally, lead to compounded inequities over the years, resulting in a highly regressive tax system. By 2006, the wealthiest quintile of the population provided 14 per cent of tax revenues, whereas the poorest quintile shouldered 25 per cent of the tax burden”.

Sabemos que por mucho que el FMI entone a ratos el mea culpa, sus políticas no van a cambiar sustancialmente, porque responden a unos intereses concretos. Y el sistema tributario es, claramente, lucha de clases. Así que, tal y como refleja el informe de autodenominados expertOs para la reforma del sistema tributario, el FMI recomendó recientemente a España

“Aumentar los ingresos públicos a través de la imposición indirecta, a partir de un incremento del número de productos que tributan al tipo general en el impuesto sobre el valor añadido”.

No es el único: atención.

  • La OCDE, en su informe sobre la economía española de 2012, recomendó aplicar el tipo general a un mayor número de bienes y servicios.
  • El Consejo de la Unión Europea sugería, en junio de 2013, “explorar la posibilidad de limitar la aplicación del tipo reducido de IVA”.
  • La Comisión Europea,en su valoración del Programa de Estabilidad y Programa Nacional de Reformas de España de 2013 afirmó lo mismo y señaló algunos ejemeplos: alimentos, bienes y servicios ligados a la salud y algunos servicios turísticos.

Uno diría “oye, si todos los expertos recomiendan esto, es porque saben del tema”. Pero ya hemos dicho que el sistema tributario es un territorio de lucha de clases y la clase obrera no está muy bien reflejada ni en la OCDE, ni en el FMI, ni en la Unión Europea, ni en nada parecido.

Ahora mismo, en España, tenemos un tipo ordinario (21%), un tipo reducido (10%) y un tipo superreducido (4%). A medio o largo plazo, los expertos proponen eliminar tanto el tipo reducido como el superreducido. Sin embargo, a corto plazo, proponen actuar sobre todo sobre el tipo reducido del 10% pero mantener el del 4% para no incrementar excesivamente el precio de la cesta de la compra (página 282).

En la página 300 del informe, los expertos dicen que sólo hay tres grupos de bienes y servicios sujetos al tipo reducido del 10% a los que no debería aplicarse el tipo general… por ahora. Estas excepciones se deben a circunstancias concretas y, en cuanto desaparezcan, deberá eliminarse el tipo reducido. Son:

  • Las entregas de edificios destinados a vivienda, aunque según los expertos esto se compensaría con la aplicación de la imputación de la renta en el IRPF a la vivienda habitual (el tipo general sobre el 1,1% del valor catastral), que es una medida que el Gobierno ha dicho que no va a  aplicar. Es importante señalar que solo las viviendas nuevas llevan IVA (las de segunda mano tributan por Transmisiones Patrimoniales Onerosas, un impuesto diferente).
  • Los servicios turísticos, para no perjudicar la “competitividad internacional del sector”. La otra opción, se dice, sería subir el IVA pero reducir sustancialmente las cotizaciones sociales.
  • Los servicios de transporte público, porque ayudan a reducir la contaminación y descongestionar el tráfico (un detalle, señores expertos).

Por tanto, pasarían de aplicar el tipo reducido del 10% al tipo ordinario del 21%, entre otros:

  • Alimentos como el aceite, la carne o el pescado (91.1.1.1.º LIVA). El pan, la leche, el queso, los huevos y las frutas, verduras, legumbres u hortalizas se mantendrían al 4%: habrá que hacerse vegetariano.
  • El agua y el hielo (91.1.1.5º LIVA)
  • Los productos de higiene femenina: tampones, compresas y salvaslips (91.1.1.6º LIVA). ¿Se nota que la comisión de expertos está compuesta exclusivamente por HOMBRES? Se ha criticado muchísimo que estos productos tributaran al tipo ordinario, porque son de primera necesidad. El 1 de septiembre de 2012 pasó a aplicarse el tipo reducido del 10%. Parece que va a durar poco. Habrá que pasarse a la copa menstrual.
  • Entregas de bienes y prestaciones de servicios relacionados con actividades agrícolas, forestales o ganaderas: semillas, bulbos y esquejes, fertilizantes, herbicidas y plaguicidas, animales destinados a su engorde… (91.1.1.2º, 3º, 8º y 91.1.2.3º LIVA). Esto incluye los servicios prestados por cooperativas agrícolas a sus socios.
  • La entrada a bibliotecas, archivos y centros de documentación y museos, galerías de arte y pinacotecas (91.1.2.7º LIVA), la entrada a espectáculos deportivos aficcionados (91.1.2.8º LIVA), etcétera.
  • Las obras de reparación o rehabilitación de viviendas (91.1.2.10º LIVA). Fijaos que, curiosamente, la venta de vivienda nueva sí mantendría el tipo reducido, porque hay que favorecer que se siga construyendo (uno podría ser “bien” pensado y pensar que es para favorecer la venta del stock existente, pero lo cierto es que otros “expertos” proponen ¡¡seguir construyendo!!).
  • Y muchos otros que sería largo señalar. En resumen: todo el artículo 91.1 LIVA salvo los tres que señalan los expertos.

Mi propuesta: no se deberían pagar impuestos por garantizarse la subsistencia

En relación al tipo reducido, los expertos señalan que a medio plazo habría que tender a que todos los bienes y servicios tributaran al tipo general. Es decir: pan al 21%, leche al 21%, frutas y verduras al 21%, libros al 21%, medicamentos al 21%. Pero reconocen que esto tendría “un efecto regresivo”, puesto que este tipo de bienes tienen un mayor peso en la cesta de consumo de la gente más pobre. GENIOS. Así que dicen que sólo debería hacerse “si, al mismo tiempo, pudieran establecerse mecanismos compensatorios para las rentas más bajas”. A mi me parece muy peligroso, porque nada nos garantiza que, en otro momento de crisis, esos “mecanismos compensatorios” se eliminen sin más. Es más fácil de hacer que subir el IVA sobre estos productos. Ya hemos visto que las instituciones tienen el oído ancho cuando se trata de recibir órdenes de arriba; y el gatillo fácil.

Es lógico que todxs contribuyamos a sostener los gastos públicos que repercuten en nuestro beneficio. En el papel, el sistema tributario debe ser progresivo: quien más tiene debe contribuir con un porcentaje mayor de su renta. Y esto debería complementarse con la idea de que hay una renta mínima, necesaria para garantizarse la subsistencia, que no debería estar sujeta a impuesto. Porque, además, no es lógico: en un Estado social, donde los poderes públicos deben garantizar un nivel mínimo de vida a la ciudadanía –y perdón si me entra la risa-, todo lo que se quitara por debajo de ese mínimo de subsistencia debería devolverse.

En el IRPF, esto se representa mediante el mínimo personal y familiar. Una parte de la base del impuesto (de las rentas obtenidas) por la que no se tributa. En Alemania, el Tribunal Constitucional ha desarrollado una doctrina muy garantista del mínimo personal y familiar, o mínimo existencial. Considera que este mínimo existencial debe cubrir todas las necesidades existenciales, de modo que ningún contribuyente se vea obligado, como consecuencia del gravamen de su renta, a cubrir dichas necesidades recurriendo a ayudas públicas de carácter social. Lo que proponen nuestros expertos patrios es precisamente eso, aunque no en el IRPF sino en el IVA: cobran un 21% de IVA por una barra de pan y luego, si eso, se establecen mecanismos compensatorios.

El Tribunal Constitucional alemán ha llevado su jurisprudencia hasta declarar, en su sentencia de 25 de septiembre de 1992 que la ley del impuesto sobre la renta personal era inconstitucional porque el mínimo existencial era excesivamente bajo. Según el TC alemán, el mínimo existencial incluye los gastos de alimentación, vestido, higiene, menaje, vivienda y calefacción, entre otros. ¿Tiene sentido, verdaderamente, aplicar un tipo de gravamen de IVA tan elevado sobre este tipo de bienes o servicios?

El artículo 607 de la Ley de Enjuiciamiento Civil española afirma que es inembargable el salario, sueldo, pensión, retribución o su equivalente, que no exceda de la cuantía señalada para el salario mínimo interprofesional. Y el artículo 606.1º se refiere a los bienes a que hace referencia el TC alemán como inembargables: “el mobiliario y el menaje de la casa”, “las ropas del ejecutado y de su familia, en lo que no pueda considerarse superfluo” y los bienes como “alimentos, combustible y otros que, a juicio del tribunal, resulten imprescindibles para que el ejecutado y las personas de él dependientes puedan atender con razonable dignidad a su subsistencia”. El Tribunal Constitucional español -en sentencias como la STC 113/1989- ha relacionado la inembargabilidad de cierto nivel de renta y de determinados bienes con el principio de dignidad humana reconocido en el artículo 10.1 de la Constitución; también lo ha vinculado con principios del Estado social contenidos en los artículos 39 CE (protección de la familia), 43 (protección de la salud) y 47 CE (derecho a la vivienda).

¿Pagar un 21% de IVA por comer? ¿Pagar un 21% de IVA por comprar medicinas? ¿Pagar un 21% de IVA por un paquete de compresas? ¿Pagar un 21% del IVA por acceder a la cultura? ¿Tiene sentido algo de todo esto? Sólo se consigue un sistema tributario más regresivo y dificultar que la vida humana se desarrolle en unas condiciones materiales dignas de subsistencia.

Pero recordad: es lucha de clases. Y los servicios bancarios están exentos de IVA, y la comisión de expertos propone que siga siendo así porque cambiarlo sería “complejo”. No les importa, por el contrario, complicar la vida a quienes están al límite de la subsistencia.


Recuerda que puedes votar la entrada, comentar y/o compartirla en redes sociales. 

Anuncios

Un pensamiento en “El IVA sobre los productos de primera necesidad

  1. Pingback: ¿Qué podemos hacer con el IVA? | in dvbio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s